© Copyright Pf Ediciones. Queda completamente prohibida la reproducción total o parcial de imágenes o contenidos de esta web.    30 de julio de 2010
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Empresa
Por Rocío Alcántara López
Última actualización 16/03/2009@13:35:17 GMT+1
Época de recesión económica. El 2009 llega cargado de buenos propósitos y aspiraciones. Entre ellos, encontrar un buen trabajo o, al menos, hallar un puesto en el que realizarte profesionalmente. A pesar de lo negativo de las últimas estadísticas, que revelan que la curva de desempleados parece crecer sin fin, no te desesperes. Hay sectores y profesiones que parecen ser inmunes a esta situación. Toma buena nota y elige con decisión.
A pesar de escuchar hasta la saciedad que las oficinas del paro podrían llegar a colapsarse durante los próximos meses, Marta no tiene ninguna preocupación laboral. Estudió Ingeniería de Telecomunicaciones y desde que terminó la Universidad, hace algo más de un año, trabaja en una empresa nacional con proyección internacional. Aunque ha visto cómo la mayoría de sus amigos se han ido quedando poco a poco sin trabajo, ella lleva algún tiempo pensando en dejar el suyo trabajo. ¿Osada verdad? Lo que ocurre es que Marta tiene un as en la manga. Tiene un título que vale su peso en oro.

Ella sabe, al igual que otros muchos jóvenes, que por mucho que el paro bata récords cada mes y la economía baje, el ser profesional de un ámbito en el que la oferta es mayor a la demanda constituye un auténtico seguro de vida.



Los buenos resultados de la FP
La recesión del mercado de trabajo no afecta a todos los sectores ni a todos los perfiles por igual. Mientras que los sectores inmobiliario y de la construcción ven como sus filas de profesionales se desinflan mes a mes, existen algunas profesiones cuyos índices de desempleo son irrisorios, inexistentes, casi. Éstas no sólo sortean el bache, sino que, incluso, se benefician de la desaceleración del sistema.

Los verdaderos protagonistas de las llamadas ‘profesiones sin paro’ son los puestos surgidos de la Formación Profesional. Este tipo de formación, encaminada a la inserción y actualización laboral, está en alza tanto entre las empresas demandantes de empleo como en los estudiantes interesados por esta opción. Considerada históricamente como un sistema con poco prestigio social frente a las titulaciones universitarias, se ha revalorizado significativamente durante los últimos diez años. Así, el nivel de inserción laboral de estos profesionales es tan alto que, incluso, muchos de ellos comienzan a trabajar antes de terminar su período de formación académica.

Se buscan carretilleros con experiencia y carné homologado; también comerciales, administrativos con idiomas, carniceros, mozos, manipuladores de alimentos, cocineros… y un sinfín de profesionales más. Además, las empresas también tienen serias dificultades a la hora de cubrir puestos relacionados con los oficios como electromecánico, soldador, fresador, tornero, delineante, electricista o carpintero.

A pesar de esto, también es cierto que últimamente algunos de estos oficios son cubiertos por aquellos desempleados de la construcción que cuentan con una formación específica para desarrollar estas actividades.

Un empleo estable
También en estos momentos, tecnólogos, ingenieros especializados en energías renovables, médicos y enfermeras esquivan, aparentemente sin demasiados esfuerzos, la ralentización laboral.

La juventud de la que goza aún el sector de las energías renovables, lo ha llevado a convertirse en una de las mejores alternativas a la hora de conseguir un nuevo empleo. La fecha de inflexión en este ámbito de la economía se produce en el 2001, momento en el que se experimentó un importante incremento de la construcción de los parques eólicos, no sólo por su rentabilidad económica, sino por la capacidad solar de nuestro país y la introducción de planes autonómicos, estatales y europeos para potencias las energías renovables y conseguir, de esta manera, romper cualquier tipo de dependencia con otras fuentes y combustibles fósiles. Este auge ha contribuido no sólo al aumento de la oferta de empleo que, a su vez, ha originado la proliferación de cursos y másters específicos en este campo.

Por su parte, médicos y enfermeras también pasan por uno de sus mejores momentos. Atrás quedaron los años en los que estos profesionales del sector sanitario se veían obligados a hacer sus maletas y marcharse a países como Italia, Reino Unido y Portugal. Hoy, sin embargo, arrastran una acusada falta de especialistas, que afecta a todo el territorio nacional.

Profesiones sin paro en España
Los servicios de empleo avisan de que en todas las Comunidades Autónomas hay puestos de trabajo para los que no hay personas interesadas. En muchos casos, estas vacantes se quedan sin cubrir. Si temes perder tu empleo en los próximos meses y crees que ha llegado el momento de reorientar tu carrera profesional, te ofrecemos algunas pistas. Valorar tus habilidades y un poco de formación son, quizás, las mejores armas para encontrar una nueva ocupación. Toma buena nota:

1.- Oficios que necesitan profesionales:

  • Cocineros de barco
  • Mayordomos de hostelería
  • Sepultureros
  • Trabajadores agrícolas
  • Soldadores
  • Recolector de dinero de máquinas expendedoras
  • Operadores de residuos

2.- Especializaciones (una salida segura):
  • Médico especialistas en medicina tropical
  • Ayudante de producción
  • Técnico de diagnosis de vehículos
  • Pocero en redes de saneamiento
  • Técnico en plante de producción
  • Especialista en termoeléctrica clásica
  • Técnico de calderería

3.- Ocupaciones catalogadas por las oficinas de empleo como de difícil cobertura por las empresas:
  • Encofrador
  • Yesista
  • Pintor de coches
  • Estuquista
  • Elaborador de caramelos y dulces
  • Jefe de sala de bingo o de casino
  • Reparador de líneas de energía eléctrica
  • Instalador de máquinas para elaborar cacao y chocolate; vinos y cavas


Si te gusta la excentricidad…
A pesar de la incesante búsqueda de empleo en la que numerosos españoles se encuentran inmersos en estos momentos, hay determinados sectores en los que la necesidad de profesionales sigue siendo muy elevada. La causa no es la inexistencia de personal cualificado, sino, y por increíble que parezca, el escaso número de solicitantes de empleo que reparan en ellas a la hora de registrarse en las oficinas del INEM. Las profesiones menos atractivas tienen relación con las ingenierías relacionadas con barcos y aviones, como ingenieros en electrónica aeronáutica o ingenieros en mecánica naval. Tampoco hay ningún parado que solicite un puesto de astrónomo, geofísico o físico de radioprotección; o ingeniero técnico en metalurgia.

A partir de ahí, el catálogo de profesiones que parecen haber sido olvidadas es de lo más variado. Por un lado, las que tienen que ver con el espectáculo: hipnotizadores, ventrílocuos, trapecistas, equilibristas o apuntadores de rodajes de películas. Por otro, profesiones que ya parecen desaparecidas, como la de cuchillero, galletero o esquilador. Y, cómo no, las más curiosas que puedas imaginar: técnico en unión por adhesivos, constructor de pianos, director de orquesta de baile, modelista de madera y operadores para elaborar sidra, vinagres, cacao, cigarrillos, té o juguetes metálicos.

Apúntate un tanto
Independientemente del puesto, conocer un idioma extranjero puede abrirte muchas puertas. Eso y una gran capacidad creativa casi garantizan un puesto, ya que en época de estancamiento económico, las empresas se lanzan a diversificar sus productos, donde la expansión internacional adquiere un especial protagonismo.
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