En 1976 Nestlé creó la primera guardería sita dentro de las instalaciones de una empresa. La guardería se creó en la sede de la empresa en Esplugues de Llobregat (Barcelona), y daba acogida a los hijos menores de cuatro años de sus empleados. La iniciativa fue exitosa y tuvo continuidad durante los siguientes 20 años pero, desgraciadamente, la compañía tuvo que cerrarla en 1996 ante su falta de uso dado que la plantilla de la empresa había envejecido. En su lugar, Nestlé puso en marcha unas ayudas económicas para ayudar a las pocas madres con hijos menores de cuatro años que quedaban en la empresa.
Hoy en día las alternativas que tienen las madres trabajadoras con hijos en edad preescolar son pocas y poco satisfactorias. La más económica y de confianza es la de toda la vida: dejar a los niños con sus abuelos. Pero hay padres que, por lejanía geográfica o por otras cuestiones, no disponen de esa opción. Para ellos, solo queda rascarse el bolsillo y recurrir a una guardería privada o a una niñera. Ambas soluciones suponen un desembolso fuerte y una carga de preocupación en los padres que no saben si sus hijos van a estar bien atendidos. Además, estas prácticas, según la revista Expansión y Empleo, generan desórdenes en los horarios de los padres ya que, estadísticamente, el 45% de los padres con hijos en edad preescolar llega tarde o tiene que salir antes de tiempo del trabajo para atender a sus hijos al menos una vez al mes.
Para evitar todo esto, empresas como Mercadona, Tous o el Banco Santander están retomando la iniciativa de Nestlé y han construido en los últimos años guarderías para acoger a los más pequeños de la plantilla: los hijos de los trabajadores. Tras esta iniciativa, la distribuidora de alimentos, Mercadona, ha sido una de las primeras en poner en marcha una guardería en sus instalaciones y, de hecho, ya en 2002 creó un espacio con capacidad para 80 niños en su centro logístico de Sant Sadurní d"Anoia (Barcelona). La guardería presta servicio de forma gratuita a los hijos menores de tres años de sus empleados. El proyecto ha sido todo un éxito y, de hecho, la cadena de productos alimenticios ya ha abierto una nueva guardería en sus instalaciones en Albatera (Alicante) y planea hacer lo propio en las de Ciempozuelos (Madrid), Huévar (Sevilla) y Villadangos del Páramo (León).
Bueno para todos
Los beneficios son muchos y notables. Las madres con hijos menores de cuatro años se incorporan antes tras una baja maternal si disponen de este servicio de guardería en la empresa, se retrasan menos en llegar al puesto de trabajo y rinden más al tener a sus pequeños más cerca. El efecto psicológico es muy importante ya que, al estar los niños en el mismo edificio que sus madres ellas están más despreocupadas porque pueden acudir a verlos en cualquier rato libre y su rendimiento laboral es muy superior. Las guarderías en las empresas son una forma rentable e inteligente de conciliar la vida laboral y familiar de los empleados de la empresa.
El banco Santander Central Hispano también ha querido aprovechar estos réditos laborales y ha creado una gran escuela infantil en su Ciudad Financiera de Boadilla del Monte (Madrid). El espacio está pensado para dar acogida hasta a 400 niños de entre tres meses y tres años que estarán atendidos por 50 profesionales cuando el centro esté a pleno rendimiento. Por su parte, Tous también inauguró hace tres años una guardería en su sede de Manresa que da acogida a los hijos de sus empleados de entre uno y tres años. Como muestra del éxito de estas iniciativas, otras empresas como El Pozo o Casa Tarradellas ya han anunciado planes similares que se llevarán a cabo a corto plazo.
El Estado da ejemplo en este sentido y muchas de las oficinas de la Agencia Tributaria ya disponen de este servicio para sus empleados, además hasta la Armada española contará próximamente con su propio servicio de guardería para militares y personal civil de Defensa que abrirá sus puertas en Ferrol y será la primera guardería para este colectivo.
La importancia que tienen las guarderías en la empresa desde el punto de vista de los trabajadores con hijos en edad preescolar es algo que está quedando muy patente en los nuevos convenios laborales. Se está viendo que este servicio es uno de los que los trabajadores reclaman con mayor frecuencia, y las empresas están atendiendo sus peticiones. En una época en la que la conciliación de la vida laboral con la familiar es una de las mayores preocupaciones y reivindicaciones de los trabajadores, las guarderías en la empresa son una gran solución.
Para que la construcción de guarderías sea algo rentable para las empresas que cada vez en mayor número optan por ello, el Ministerio de Trabajo está poniendo su granito de arena. Para empresas con más de 150 trabajadores, el Ministerio financia hasta dos tercios de los costes que suponen la construcción del espacio y el equipamiento de la guardería siempre que ésta vaya a dar servicio a más de 20 niños. Además, las empresas pueden deducir hasta el 10% de la inversión en el Impuesto de Sociedades. Con todo, aunque está muy por debajo del de una guardería privada, el coste que supone cada niño atendido para la empresa se sitúa entre 150 y 170€.
Las claves
Para que el servicio de guardería de una empresa sea eficaz tiene que cumplir una serie de premisas fundamentales:
1. Estudio de viabilidad. Antes de poner en marcha un servicio de guardería es importante estudiar la necesidad del mismo. Por ejemplo, una plantilla con pocas mujeres o muy envejecida no requiere de dicha prestación.
2. Pedagogía. Ya que se cuenta con un espacio para cuidar de los niños, es importante que se utilice también para educarlos. Para ello es importante que la guardería cuente con un programa adecuado para estimular las capacidades que se desarrollan entre los cero y los tres años.
3. Proximidad. Construir una guardería dentro de las instalaciones de una empresa es algo muy costoso que solo se pueden permitir las empresas más fuertes. De hecho, el servicio de guardería que inauguró Mercadona en 2002 le costó a la empresa medio millón de euros. Sin embargo, para empresas más pequeñas, una buena solución es alquilar un local cercano a la empresa y acondicionarlo para prestar el servicio de guardería.
4. El horario. Lejos del calendario escolar, la guardería de una empresa debe tener estrictamente el mismo calendario que ésta. Con respecto al horario, debe poder ajustarse al que los padres tengan. De todos modos, lo recomendable es que el niño no permanezca más de siete horas seguidas en la guardería, pero hay ocasiones en las que esto es inevitable.