La Finca La Concepción tiene una bonita historia detrás. En 1837, en un bellísimo paraje natural cercano a Marbella en torno a una fundición se fundó un pequeño pueblo en el que residían los trabajadores de la compañía. Con el cese de la actividad de la fábrica el pueblecito quedó abandonado y, años después, el propietario de la finca decidió restaurarlo empleando para esta labor a artesanos y artistas locales, convirtiendo las ruinas en el más bello cortijo de la Costa del Sol. Ahora, casi dos siglos después, el paraje se ha convertido en un sitio ideal donde celebrar tu boda, tanto en el magnífico jardín cuajado de palmeras centenarias como en la fantástica casa señorial construida aprovechando la antigua iglesia del poblado. Un lugar de ensueño para tu boda. [
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