Evidentemente, como suele ocurrir, todo se ha ido de madre y lo de las tallas ha pasado a un segundo plano. De todas formas hemos abordado con inquietud y con esmero, el problema que acarrea todo el mundo de la imagen, los porqués y el cómo de toda esta marabunta de acontecimientos en los que nos vemos envueltas.
La primera que intervino, como moderadora e introductora del coloquio, fue nuestra directora, María José Flores. Ella puso sobre la mesa una serie de cuestiones sobre las que deberían de girar la conversación. Estos puntos fueron los siguientes: ¿Qué os parece esta nomenclatura? Ofensiva, profesional, etc.; ¿Puede ayudar eso a que se reduzcan los complejos y a que se unifiquen las tallas de verdad?; ¿Cómo creéis que afecta la estética marcada por la publicidad?; La imagen sigue patrones diferentes dependiendo de la época histórica. ¿Va a cambiar?; El mundo de la moda parece que ha comenzado una cruzada contra la delgadez. Como ejemplo tenemos a Cibeles. ¿Qué os parece? ¿Creéis que se puede extender a otras pasarelas?
La que se decidió a romper el hielo fue Tatiana González, propietaria de la boutique Rosario, que intentó, desde el punto de vista de su profesión, hacernos llegar una realidad latente.
Tatiana González: “Tengo una tienda y lo que vendo son las tallas 36 y 38. Eso no significa que no haya gente gordita. Llevo muchísimos años en tiendas, desde que tenía 20 añitos, y antes se vendían más tallas, grandes ahora no. Yo casi no compro la ‘L’ ”
A continuación le respondió la diseñadora Ángeles Verano: “Y, ¿qué hacemos las de la ‘L’?”
Tatiana González: “Es que no vienen a la tienda las de la ‘L’. Y esto es un negocio, no te quepa la menor duda. También hay otra cosa, viene chicas con una 42 y me piden la 36. Chicas monísimas con una 42 estupenda, pero que quieren tener una 36, y es que, en ciertas tiendas, la 36 equivale a una 42.”
A la conversación se incorporó nuestra querida amiga y fantástica bailaora Pilar Astola, que, explicó su punto de vista del asunto.
Pilar Astola: “Las tallas nada tienen que ver en unas tiendas y otras. Lo que en una es la 32, en otra es la 38. Tienes que adaptarte a la tienda, no a la talla."
Tatiana González: “He trabajado en otras firmas y la talla 44 se ha quedado siempre colgada en todos sitios."
También contábamos con la colaboración y participación de la modelo Ana Leticia Fernández. Ella nos aportó su conocimiento del mundo de la moda y la pasarela.
Ana Leticia Fernández: “Son muy pocas las señoras que tengan una 44 y que se atrevan a ponerse una camiseta de licra o unos vaqueros bajitos.”
Pilar Astola: “La cosa está cambiando. La gente joven no es así, ya ves a las chicas enseñando escote, enseñando barriguita, etc. Y creo que eso es bueno.”
Ana Leticia González: “Pues mi madre, una señora que tendríais que ver, que con 64 años tiene la talla 38 o 40. Pero la he oído muchas veces decir ‘no me pongo eso que me hace barriga…’
Tatiana González: "Nosotras hemos ido cerrando las tallas porque la clientela se ha ido acortando también a esas tallas. En principio queríamos tener todas las tallas porque nosotras somos muchas hermanas y cada una tenemos una talla distinta. Pero como cada vez la pública que viene está más delgada…"
Esta última declaración abrió el tema de la extrema delgadez, el tema de la anorexia, la bulimia, el sobrepeso, etc. Entonces dejamos caer sobre la mesa el dato del aumento porcentual del sobrepeso en Europa y España. Es un problema evidente y estudiado por todos los expertos. Ana Leticia, intervino para explicar también el problema de la Anorexia, una enfermedad gravísima que también ha subido en los porcentajes, pero que todavía se puede ocultar muy bien.
Ana Leticia: “La Anorexia no se ve tanto, porque no es tan llamativa. Es decir, vosotras me veis delgada etc., pero no sabéis si soy anoréxica o si es mi naturaleza. No sabéis si soy así porque lo soy, o es que llevo tres días sin comer para poder venir a este almuerzo."
Pilar Astola expuso su idea de que la belleza no es sólo lo que se ve. Es decir, tiene una parte fundamental de cómo te sientes. La educación que te dan y las bases familiares que tienen las niñas son esenciales para la buena evolución de esta.
Pilar Astola: “Belleza es igual a autoestima. Os quiero explicar una cosa. Aunque mi hija vaya por la mañana al colegio en chándal, le digo ‘¡qué guapa vas! Creo que así, cuando el día de mañana pueda estar más gordita, no tenga problema ninguno. Lo que quiero decir es que nosotras tenemos la responsabilidad de reforzar mucho a nuestras hijas. Que el prototipo de mujer no tiene que ser la extrema delgadez."
Ana Leticia: “Estamos muy equivocadas, pensamos que la belleza es la delgadez. Hay niñas guapísimas con una 44. La belleza no tiene que tener como canon la delgadez."
Sacri Hernández, psicóloga de la Clínica Giralda, quiso intervenir a colación de lo que dijo, sobre todo, Pilar Astola sobre la responsabilidad de los educadores en la fortificación de la autoestima de la niña o el niño.
Sacri Hernández: “Quisiera hacer hincapié en el ejemplo tan bonito que ha puesto Pilar. Es muy lindo, porque sirve para entender como, haciendo eso, las madres ayudan a crear una imagen de sí misma muy fuerte y muy sólida. Esto ayudará a estas chicas en el día de mañana. Es lo que se conoce vulgarmente como autoestima."
Tatiana González: “Pero hay niñas muy jóvenes, con madres muy jóvenes que vienen con sus madres, madres también jóvenes, operadas de arriba abajo. Como la madre también está operada… Veo a las madres, y me dicen ‘es que mira lo que la niña tiene aquí’" – Tatiana se palpa la cadena-
La conservación siguió evolucionando y en este momento expusimos la cuestión de que si el nivel social y cultural de la persona o la familia en concreto, influye en el concepto de imagen.
Ana Leticia fue la que intervino al respecto de esta pregunta, asintiendo a la afirmación y dando su propia información al respecto.
Ana Leticia: “Sí, es una relación directa, porque pasa lo mismo con que no todo el mundo va a comprarse unos vaqueros de 200 euros. Si tú estás acostumbrada a que tu madre se arregle, se compre ropa cara, etc. Así, cuando creces, quieres ser como ella. Si encima, la misma madre es la que se exige estar bella, delgada, etc. La hija es la primera que se va a exigir lo mismo."
Ángeles Verano sacó a la palestra la responsabilidad que tenemos los medios de comunicación. La estética que vendemos es la que la gente consume. El bombardeo de delgadez es constante y en los medios no se hace nada por intentar disimularlo. La publicidad sobre todo, que nos invade con la imagen de una chica delgadísima anunciando crema anticelulítica o adelgazante.
Pilar Astola volvió a intervenir, esta vez haciendo referencia al sistema de enseñanza, otra parte primordial de la evolución.
Pilar Astola: “Por qué, si hablamos de esto, no hay en los colegios una preocupación precisa, una persona especialista, adecuada, que les hable a los niños de alimentación, de correcta alimentación.”
Alma González, una de las propietarias del centro de belleza The Wax, siguió dando importancia a la educación de cada una.
Alma González: “Es muy importante la información de la que cuente cada uno, y la cultura que se tenga desde pequeña. Por mucho que nos invadan con cremas adelgazantes, con anticelulíticos, etc., yo puedo pensar que es más importante compartir una comida y unas copas con unos amigos. Luego, ya intentaré cuidarme y hacer deporte."
Llegamos a una primera conclusión que nos afirmaba y nos ponía en común que somos las mujeres las primeras que nos exigimos esos estereotipos. Aunque la moda nos pone también la imagen de la delgadez como ejemplo, y sucumbimos a la publicidad. Sobre este tema de la moda, nuestra directora intervino dando su opinión como consumidora y profesional.
Mª José Flores: “La moda en ese sentido es, en parte, torpe. Porque si yo veo un traje en una niña delgada, me produce rechazo, y no pienso que eso me pueda estar bien a mi, así no me lo compro."
Tatiana González, una de las que más intervino en todo el coloquio, también hizo referencia a este tema, defendiendo a las chicas que visten las 42 o la 44. Según ella, se puede tener una figura hermosa teniendo esas tallas, ‘no hay nada amorfo en la 44’
Ana Leticia, fue la siguiente en intervenir de nuevo, y lo hizo dando una sentencia que nos ha quedado.
Ana Leticia: “A mi la delgadez me encanta. Yo tengo amigas que son gorditas a las que me encanta ver como les queda la ropa, pero no lo quiero para mi.”
Ella misma siguió diciendo que la moda está en todos sitios y que es un ejemplo fácilmente reconocible. Este canon de belleza se exporta a las revistas, a la televisión, etc.
Ana Leticia: “La moda se ve. Si abres una revista te salen fotos de la pasarela. También tenemos que pensar que estamos acostumbrados a la mujer con curvas.”
Ángeles Verano, desde su posición como diseñadora de moda flamenca, nos contó los avatares para lograr que en las pasarelas desfilaran chicas no tan delgadas.
Ángeles Verano: “No sabes el trabajo que ha costado meter otro tipo de tallas en lo que es la moda flamenca. Yo he tenido que meter relleno hasta en los traseros para que los trajes luzcan."
Nosotros queríamos saber la opinión de nuestras invitadas con respecto a la opinión de la calle. Las respuestas fueron acordes en casi todo momento. La primera que intervino sobre este tema fue Yolanda Moreno, que desde su profesión de nutricionista y monitora deportiva, nos dio una visión muy específica del asunto.
Yolanda Moreno: “Me asombra mucho ver a niños que están perfectos que ya lo que quieren es quitarse el mínimo de grasa. Esto me llama mucho la atención."
Ana Leticia: “Pero volvemos a lo mismo, yo, estoy gorda para el mundo de la moda, y para desfilar dentro de un mes, me han pedido que pierda 6 kilos. Y si te ofrecen un trabajo de 4500 euros, todas perdemos 6 kilos."
Maria José Flores, le preguntó directamente a Yolanda Moreno, como nutricionista: “¿Hasta donde puede una persona llegar?”

Yolanda Moreno: “No hay límites. Si el índice de masa corporal que dicen en Cibeles es 19 y según la OMS es 20, le están quitando 3 kilos, que eso es muchísimo para una chica delgada.”
Pilar Astola: “Yo quiero exponer mi caso concreto. El trabajo que hago, como todas sabéis, es un trabajo físico. Yo tengo que estar delgada, pero tengo que estar fuerte. No puedo salir al escenario sin comer, porque me puedo desfallecer. Hay muchas niñas que se desmayan en la pasarela.”
Evidentemente, nos habíamos dado cuenta de que el concepto de la poca salud que nos aporta la extrema delgadez estaba quedando claro. A continuación intervino Alma González que nos planteaba una curiosa cuestión referente a los cánones de la moda y a los gustos más habituales.
Alma González: “¿Cómo puede ser un icono sexual del mundo entero, Jennifer López, y luego tener la moda un canon de delgadez tan extremo? ¡A todas nos gustaría ser JLo!"
Tras un momento algo descontrolado de la conversación, en los que se pusieron ejemplos de físicos imponentes que no se destacan precisamente por ser delgados. Yolanda Moreno hizo una intervención que nos ayudó a pensar un poco con empatía.
Yolanda Moreno: “Yo quiero decir que si nos miramos las que estamos aquí, yo veo que todos estamos bien. Eso lo digo porque no es lo mismo para alguien no lo esté, alguien que tenga otra estética, otra genética. Nosotros hablamos de una postura más cómoda”.
Una experiencia personal nos hizo ver desde dentro lo que puede sentir una niña que está gordita en el colegio. La que nos contó esa experiencia fue Alma, que consiguió ponernos los bellitos de punta.
Alma González: “Cuando estaba en sexto de EGB yo tenía un sobrepeso de 15 kilos. Era la gorda de la clase, la vaca de la clase. Tenía amigos que solamente me quería para que les pasara los exámenes. Lo que a mi me ayudaba era el apoyo de casa, allí era la más guapa, etc. Hasta que un día fui al médico y él me mandó a un endocrino. Al año siguiente, llegué al colegio y la gente creía que era otra.”
Ana Leticia: “Sabemos que el apoyo familiar es importantísimo, pero… ¿Cuántas niñas hay que vuelven al cole y no están en su casa ni su padre ni su madre? Ellas, en lugar de comerse un puchero, como la madre no está, se preparan un sándwich de jamón cocido y se comen un yogurt. Esa niña no tiene ese refuerzo positivo en casa”."
Sacri Hernández: “La cara externa de la Anorexia es el miedo a engordar. Pero la cara interna es un trastorno emocional que tiene que ver con el miedo a crecer, porque en la pubertad el cuerpo cambia, etc."
Pilar Astola: “Los padres y las madres tenemos la obligación de que nuestros hijos no se vean coaccionados por la publicidad, etc.”
María José Flores: “Lo que si está claro es que las mujeres somos esclavas de nuestra imagen. Eso forma parte de nuestra forma de ser.”
La conversación, el coloquio, seguía muy animado. Los temas se iban entrelazando unos con otros de manera que casi no existía pausa para ordenar un poco los acontecimientos. Una de las intervenciones hizo alusión a Rocío Vázquez, Directora de la Clínica que lleva su nombre. En la intervención se decía que cuando ya nos hagamos mayores, Rocío nos arreglará un poquito, todo en un tono simpático entre amigas.
Rocío Vázquez: “Para eso estamos. Los casos extremos, son los casos extremos en todo, y eso no es bueno. La realidad de mi consulta son las mujeres normales que vienen con los maridos y ellos le dicen que están estupendas. Lo que no es normal es lo que mueve el mundo de la moda."