© Copyright Pf Ediciones. Queda completamente prohibida la reproducción total o parcial de imágenes o contenidos de esta web.    30 de julio de 2010
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Sexo

¡Me gustas!

Por Rocío Alcántara López
Última actualización 02/03/2009@11:50:31 GMT+1
Dicen que el verdadero arte de la seducción reside más en lo que insinuamos que en lo que decimos. Nuestras manos, nuestro pelo y nuestros labios se convierten en muchas ocasiones en la mejor tarjeta de presentación. Una cuidada coreografía con un claro objetivo: atraer a la persona amada. ¿Quieres saber más sobre los rituales del cortejo?
Convertido en una herramienta natural, el coqueteo ha sido utilizado por hombres y mujeres a lo largo de la historia para conseguir atraer hacia si a la persona amada. De hecho, los gestos empleados en la conquista pueden convertirse en tus mejores armas de seducción. Si bien es cierto que psicólogos y sexólogos coinciden en indicar que cada persona es distinta y que esas señales pueden tener diferentes matices de interpretación, este lenguaje silencioso debe tornarse sutil, ingenuo y suave para conseguir albergar un gran y significativo ‘Me gustas’.

Somos tan diferentes…
Desde tiempos remotos las mujeres albergamos en nuestra alcoba innumerables instrumentos para seducir a los hombres. Si nuestras abuelas usaban abanicos y mantillas, nosotras, sin embargo, tenemos stilettos imposibles, cinturones anchos que dejamos caer sugerentemente sobre nuestras caderas, collares extralargos y ajustadas camisas de seda con provocadoras transparencias. Sin embargo, a pesar de todo lo que nos envuelve, somos auténticas maestras en un lenguaje que tan sólo los más audaces son capaces de descifrar a la perfección. Voces que piden ser escuchas por el más atento de los espectadores.

Muchas veces ponemos en práctica este mecanismo de forma inconsciente, pero debemos saber que todos los gestos y actitudes se pueden mejorar para hacernos más irresistibles. El verdadero éxito radica en saber cómo, cuándo y con quién usar cada uno de tus movimientos e, incluso, adaptar cada gesto a las circunstancias del momento.

A pesar de esto, aún son muchos los hombres que confunden una simple muestra de amistad con una insinuación en toda regla. Para que las cosas sean un poco más fáciles para ellos, a continuación les develamos sólo algunos de nuestros secretos. A ti te proponemos que revises tus gestos y tomes buena nota para mejorarlos:

1.- Sientes que te clava la mirada: ¿cada vez que la miras la encuentras observándote? ¿Desvía sus ojos pareciendo ruborizada? ¡Enhorabuena! Has encontrado el mejor indicio de que se siente atraída por ti. Ahora es tu turno. Quizás sea demasiado tímida como para lanzarse y necesite algún gesto por tu parte que la haga sentirse más segura. Camina hacia donde está y empieza una agradable conversación. Déjate llevar y puede que el final de la noche te sorprenda. Recuerda que una imagen vale más que mil palabras.

2.- Sonrisa de complicidad: si deja entrever sus dientes y observas una chispa especial en su mirada, está claro que disfruta de tu compañía. A partir de ese momento sólo debes preocuparte de una cosa: conseguir que esa sonrisa no se borre de su rostro.

3.- Un movimiento de cabeza provocativo: inclinar la cabeza o asentir en una conversación es señal clara de que está mostrando interés por la conversación. Si además se toca el cabello con las manos o lo retira hacia un lado dejando que le veas el cuello, entonces tienes una conquista potencial en el horizonte.

4.- Labios sensuales: los labios suelen ser una de las partes más eróticas del cuerpo de la mujer. Con ellos te pueden seducir, excitar y hasta provocar tu deseo.

5.-Exhibición de muñecas: hace ya algunos años que las muñecas se han convertido en una zona erógena bien definida. Si está interesada, mostrará, poco a poco, su piel suave y lisa. Las mujeres fumadoras son expertas en el arte de mostrar las palmas de la mano y las muñecas.

Ellos también lo hacen
A pesar de que las mujeres somos auténticas expertas a la hora de realizar insinuaciones, ellos tampoco se quedan atrás. Presta mucha atención y comprenderás sus pistas para que te lances a su conquista:
  • Se ha separado de su grupo de amigos de forma intencionada, pero disimulada. Lo ha hecho para que lo veas más fácilmente y lo diferencies de los demás
  • Si lo ves juguetear con los botones de su chaqueta te está indicando que tu presencia le pone nervioso. Si se quita, por ejemplo, el chaleco aún cuando no existe contraste alguno de temperatura es señal de que quiere mostrarse más atractivo y sexy
  • Si estáis en un lugar muy concurrido se apresurará rápidamente a poner su brazo sobre tu hombro a modo de cortesía. En realidad lo que está haciendo es asegurarse de que no va a perderte de vista y que ningún hombre le va a hacer la competencia
  • Tocará su cara mientras te mira. Si está interesado, frotará ligeramente su mejilla hacia arriba y hacia abajo con la parte posterior de sus dedos, toca sus oídos o frota su barbilla. Se trata de una combinación de entusiasmo nervioso y de tacto ‘autoerótico’. ¿Sabes por qué? Cuando nos atrae alguien, nuestra piel se vuelva más sensible al tacto y a otros estímulos


¿Sabías que…?
La mujer puede llegar a utilizar hasta un total de 52 gestos para mostrar a los hombres que están interesadas. El hombre, sin embargo, sólo emplea 10 movimientos.

Las manos, herramientas clave
Además de servir para dotar de vida a las palabras, las manos son un vehículo muy eficaz de seducción, aún sin decir nada. ¿Cómo?
  • Acércate poco a poco a él y cuando estés segura de ser el centro de sus miradas, juguetea de forma inocente con algún objeto pequeño. Conseguirás que no te quite ojo de encima
  • Acaricia suavemente tu dedo por el borde de tu copa o taza. Si además acompañas el gesto de una ligera inclinación de cabeza, conseguirás mantener con él un breve, pero intenso, contacto visual
  • Si llevas un rato hablando con él y ha llegado el momento de mostrarte tu atracción, tócate distraídamente la rodilla o acaríciate el brazo o el pelo. Caerá rendido a tus pies


No te equivoques
Si no quieres llegar a conclusiones engañosas durante tu conquista y así evitar el tan odiado ‘no’, sólo tienes que tomar buena nota de lo que te presentamos a continuación:
  • No ignores lo evidente: aunque es cierto que los gestos y movimientos de una persona pueden dejar claras sus intenciones, tampoco creas en ellos como algo infalible. Usa el sentido común y revisa al detalle los mensajes que envían los gestos de otra persona
  • Evita basarte sólo en un gesto: busca conjuntos de al menos dos o tres señales que interpretes en el mismo sentido. Eso hará que no te crees falsas esperanzas y acabes sufriendo un desengaño
  • Déjate llevar por la intuición: se convertirá en tu mejor aliada. En lugar de centrarte obsesivamente en cada detalle, permite a tu cuerpo reaccionar de forma instintiva. Déjate llevar y obtendrás los mejores resultados.
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