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Formación

…traspasando fronteras

Por Rocío Alcántara López
Última actualización 02/03/2009@11:50:15 GMT+1
Octubre es por excelencia un mes de reflexión y, en muchos casos, de toma de decisiones. El sector formativo no es una excepción y el de postgrado, mucho menos. Por ello, desde estas páginas queremos ofrecerte algunas de las claves que debes conocer antes de escoger el extranjero como el lugar idóneo para enriquecer la educación de los más jóvenes de la casa.


Si finalmente has decidido acceder a la petición de tus hijos de estudiar un año en alguna universidad en el extranjero, debes comenzar los trámites con bastante antelación, ya que es necesario llevar a cabo una serie de gestiones de carácter burocrático, como la solicitud de plaza, visados, etc. Una de las primeras cosas que has de considerar antes de escoger el centro educativo es el conocimiento que tu hijo tenga del idioma del país al que va a trasladarse. Si bien es cierto que el grado exigido variará según el tipo de estudio que vaya a realizar, para él será de vital importancia haber realizado estudios previos de la lengua que durante algún tiempo se convertirá en su mejor aliada para hacerse con su nuevo entorno. Existen tantas razones para estudiar en el extranjero, como personas que deciden hacerlo. Conocer otra cultura, aprende o perfeccionar un idioma de cara al desempeño de una profesión o probar la capacidad de ser independiente alejados del calor del hogar son sólo algunas de las razones fundamentales.

¿Cuál es la mejor decisión?
Existen múltiples opciones a la hora de escoger el extranjero como escenario de la formación universitaria. Estados Unidos es uno de los países por el que mayor predilección muestran las familias a la hora de mandar a sus hijos a estudiar fuera. La razón: cuenta con más de 3.000 universidades y colegios universitarios donde elegir. Sin obviar, por supuesto, que la variedad de programas y títulos está por encima de la medio de otros lugares del mundo. Europa, por su parte, destaca tanto por su buena oferta universitaria como por la variedad cultural. Así, podrás elegir entre el país y el centro que mejor se adecue al ritmo normal de vida de tu hijo y a sus expectativas académicas, sin olvidar, por supuesto, la dificultad añadida de la diversidad de idiomas existente.

Según numerosos estudios que así lo avalan, las mejores universidades del mundo siguen siendo las anglosajonas, entre las que se encuentran Harvard (EEUU) y Cambridge (Reino Unido), por excelencia. Junto a ellas destacan instituciones como Stanford, la Universidad de California Berkeley, el Instituto Tecnológico de Massachussets, el Instituto Tecnológico de California o Universidades tan reconocidas como Columbia y Princeton.

Por su parte, Reino Unido ostenta el liderazgo europeo, donde podrás escoger entre, además de Cambridge, Oxford, Imperial Coll London, Coll London University o las Universidades de Eimburgo, Manchester, Bristol, Sheffield y Nottingham. Otros países europeos en cuanto a centros de prestigios son Alemania, Universidad de Munich, Tecnológico de Zurich y Universidad de Zurich; Holanda, Universidades de Utrecht y Leiden; Suecia, Karolinska Inst. Stockholm y Universidad de Uppsala; Francia, Universidad de París 06 y París 11; Dinamarca, Universidad de Copenhague; Rusia, Universidad Estatal de Moscú; Noruega, Universidad de Oslo; y Finlandia, Universidad de Helsinki.

Después de escoger la institución universitaria que mejor se adapte a las preferencias del estudiante y conocer a la perfección los aspectos académicos, haz de considerar el desembolso económico que tendrás que realizar. Hay que tener en cuenta que cada país posee un nivel de vida y grado de subvención en el ámbito educativo determinado, hecho que puede provocar diferencias apreciables en el coste total de la educación.

Otro de los aspectos que también es importante conocer antes de salir al extranjero son los programas de ayuda existentes para facilitar este tipo de formación. El primero de ellos, y quizás el más conocido, es el programa Erasmus. Éste consiste en la realización de un período de estudios en una institución de educación superior de otro país europeo. Al final del mismo, la institución de origen del estudiante reconocerá académicamente los estudios llevados a cabo. Durante este período, que podrá ser de un mínimo de tres meses y de un máximo de doce, el estudiante estará exento de pagar las tasas académicas en la institución de acogida. Para poder participar en este programa es necesario que el alumno solicite una Carta Universitaria Erasmus y que reciba un acuerdo de estudios por escrito relativo al programa de formación que seguirá. Al término de la estancia, el centro de acogida remitirá al de origen tanto un certificado de que se ha completado el programa acordado como un informe de los resultados alcanzados. Las ayudas a los estudiantes Erasmus, que van destinadas a sufragar los gastos adicionales derivados de la movilidad de los estudiantes, como por ejemplo manutención, viaje, alojamiento, etc., son compatibles con cualquier otro préstamo nacional.

Por otro lado, los estudiantes españoles que se encuentren en los últimos cursos de sus carreras tienen a su disposición el programa de becas Faro, que pone a su disposición la posibilidad de realizar prácticas formativas de calidad en empresas localizadas en Europa, Asia, Estados Unidos y Canadá. Para el alumno constituye un primer contacto con la realidad profesional de su sector en un contexto internacional, hecho que las empresas han comenzado a valorar muy positivamente desde hace ya algunos años. Las becas se conceden de forma continua, siendo el 31 de diciembre de 2010 la fecha límite de finalización y regreso del último becario. La duración media de cada beca es de siete meses.

Para que no te queden dudas
Es muy probable que el proceso de solicitud de ingreso debas comenzarlo un año anterior al del comienzo del curso. En primer lugar tendrás que rellenar una solicitud que podrás conseguir directamente en las universidades o a través de otros canales. Generalmente, el documento consta de las siguientes partes:

  • Datos personales del alumno
  • Informe escolar: notas de la vida académica del alumno, comparativa con el resto de su clase, etc.
  • Cartas de recomendación: son una parte muy importante a la hora de valorar la solicitud del alumno. Los profesores, tutores o jefes de estudio que las elaboren deben conocer todos los detalles de la trayectoria académica del solicitante
  • Documento elaborado por el alumno: da a conocer al tribunal de admisión las razones por las que el estudiante desea ingresar en el centro
  • Algunas universidades incluyen en sus solicitudes algún tipo de test


En el caso de EEUU, la Universidad puede solicitar la realización de determinados exámenes, que pueden versar sobre determinadas materias obligatorias o bien opcionales que el alumno elige. También suele ser exigida una prueba de inglés, generalmente el Test o English as a Foreign Language (TOEFL), aunque son cada vez más instituciones universitarias las que admiten el llamado English Language Proficiency Test (ELPT). Otro requisito para estudiar en el país americano es la contratación de un seguro médico y demostrar que los recursos económicos para afrontar la estancia son suficientes.

En la Unión Europea los requisitos son diferentes según elijamos un país u otro. En Gran Bretaña, por ejemplo, las Universidades y la mayoría de centros de estudios han acordado un sistema centralizado para el proceso de solicitudes.

La adaptación, lo más complejo
A pesar de la ilusión con la que, a buen seguro, afrontará la nueva experiencia es muy probable que tu hijo necesite un período de adaptación a las costumbres del país. Quizás sea la primera vez que deba empezar a valerse por sí mismo, así es que se convertirá en una buena opción para aprender a desenvolverse en ambientes desconocidos, mejorando así la confianza en si mismo. Habrá momentos de añoranza y tristeza, aunque no debes dejar que el pequeño descubra que tú sientes lo mismo que él. Hazle saber que es normal que se encuentre con ciertas dificultades a la hora de asumir ciertas costumbres pero anímale a que aproveche todos y cada uno de los momentos viviendo una experiencia increíble.
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