Belleza
Atrévete con un color saludable
Por
Rocío Alcántara López
Última actualización 02/03/2009@11:49:37 GMT+1
A estas alturas todos conocemos que en estas fechas veraniegas son muchas horas solares a las que estamos expuestos y ya a nadie se le escapa que para evitar el efecto nocivo de las radiaciones ultravioletas sobre nuestra piel debemos emplear cremas solares adecuadas. Sin embargo, los expertos apuntan desde hace tiempo que también podemos prevenir y evitar los riesgos de la radiación solar, a la vez que broncearnos, no sólo por fuera, sino desde dentro del organismo mediante la ingesta de una serie de productos naturales. Te damos las claves para cuidarte y broncearte desde el plato. ¡No las dejes escapar!
¿Quieres conseguir un color dorado envidiable pero sin descuidar el cuidado interno de tu organismo? Desde hace algunos años los dietistas aseguran que la alimentación juega un papel muy importante tanto para potenciar el bronceado como para mejorar el buen funcionamiento de nuestro cuerpo. La ingesta de antioxidantes procedentes de frutas, verduras y plantas es una de las mejores estrategias para proteger la piel de los efectos del sol, a parte, como es obvio, de limitar en la medida de lo posible las horas de exposición al mismo. Además, muchos de estos alimentos propician que nos bronceemos de una forma sana y segura.
Para aumentar los efectos del astro rey
Los carotenos son conocidos porque su consumición dentro de nuestras comidas consigue favorecer la absorción de melanina, ese pigmento de color que se encarga de otorgar coloración a nuestra piel. Entre todos los alimentos que ingerimos, existe un total de 20 carotenos diferentes. De ello, es más importante y conocido es el betacaroteno, que es el precursor de la vitamina A, no sólo esencial para el cuidado de la piel, sino también por su efecto antioxidante. Los alimentos más ricos en betacarotenos son las frutas y hortalizas de color verde, naranja, amarillo y rojo, como el tomate, brócoli, zanahoria, calabaza, espinacas, acelgas, lechuga, perejil, pimiento, melocotón, mango, pomelo y papaya. Es conveniente que comiences a consumir este tipo de alimentos al menos dos semanas antes de exponerte al sol, ya que los carotenos alcanzan su máxima efectividad quince días después de su primera ingesta.
Así, los preparados a base de betacarotenos, además de su acción fotoprotectora, proporcionan una coloración similar al bronceado en las capas superiores de la piel, ocasionada por su mecanismo de eliminación de los poros. En un contexto de gran preocupación por las enfermedades ocasionadas por la radiación solar, son numerosos facultativos los que consideran que estas sustancias pueden ser determinantes para retrasar la aparición de tumores malignos de piel (melanomas) provocados por el exceso de radiación ultravioleta.
Alimentos protectores
De todos los alimentos que pueden señalarse como protectores contra los efectos nocivos del sol, hay dos plantas que han demostrado ser excelentes. Son la onagra y la borraja. O, mejor dicho, los aceites que se obtienen por presión en frío de sus semillas. Son ricos en ácidos grasos esenciales con un elevado poder antioxidante como el linoléico, y el gammalinilénico. Los dos son indicados fundamentalmente para prevenir la aparición de procesos inflamatorios o alteraciones de la piel, manteniendo la elasticidad de la epidermis y actuando de manera preventiva contra el envejecimiento cutáneo y la formación de las arrugas.
Además, es importante que ingieras gran cantidad de vitaminas para proteger el organismo. Entre ellas, tienen un papel destacado la vitamina C y la vitamina E. La primera, no sólo frena a los radicales libres, sino que también colabora a la hora de recargar los niveles de la vitamina E, previniendo, de esta manera, los daños que la radiación solar ocasiona a las fibras de colágeno y elastina. Fundamentalmente puedes encontrarla en los cítricos, como el pomelo y la naranja; en las frutas rojas, como grosellas y fresas; y en algunas tropicales como el kiwi y el mango. En cuanto a las verduras frescas, se localiza, por ejemplo, en la coliflor, las espinacas y los pimientos.
Por su parte, la vitamina E actúa como si se tratase de un guardia de seguridad de las células. Vas a encontrarla en los aceites vegetales y de semillas, en el germen de trigo, en los frutos secos o en los cereales integrales.
Tampoco puedes olvidar los minerales. En carnes, pescados, mariscos, algas y frutos secos encontrarás el Selenio, que retarda el proceso de envejecimiento de los tejidos. El Zinc, por su lado, ayuda a que tanto nuestro cabello como nuestras uñas y piel luzcan sanas y fuertes. Para contar con él en tu organismo sólo debes ingerir moluscos, mariscos, legumbres, cereales, frutos secos, quesos o pollo. Y si además tomas muchas verduras de hoja verde y bebes té, recibirás también la proporción necesaria de Manganeso, no menos importante para el buen funcionamiento de nuestro cuerpo.
Y si lo que quieres es prolongar…
Si no queremos perder ese bonito tono bronceado que tanto trabajo nos ha costado conseguir hemos de cumplir dos recomendaciones básicas:
1.- Beber mucha agua para evitar la descamación
2.- Tomar ácidos grasos como ácidos vegetales y de semillas, pescados azules y nueces porque si el cuerpo no recibe un mínimo de grasas, las paredes de las células no son capaces de retener la cantidad de agua necesaria para mantener hidratada la dermis y la piel se reseca antes de tiempo.
3.- Para después del sol también puedes buscar en el mercado preparados que contengan aloe vera y caléndula, de gran poder hidratante, suavizante y cicatrizante.
CONSEJOS ZUMEROS
Prácticos y deliciosos los zumos se convierten en la mejor opción para una calurosa tarde de verano. Además, te aportarán un buen número de nutrientes que te protegerán contra el sol. ¡Toma buena nota de estas fáciles recetas!
Receta 1: 1 naranja, 1 zanahoria mediana, 1 limón, 1 cucharada de postre de aceite de semillas y otra de aceite de girasol
Receta 2: 1 manzana mediana, 1 tallo de apio, 1 zanahoria, 1 limón, 1 cucharada de postre de germen de trigo y otra de aceite de semillas
Receta 3: 100 gramos de lechuga, 50 gramos de espinacas, 2 kiwis medianos, 1 cucharada de postre de aceite de semillas y otra de germen de trigo
Encapsula tu bronceado
Aunque te parezca mentira, sí, es cierto lo que estás leyendo. Ahora también puedes conseguir un espectacular tono bronce en tu piel gracias a las nuevas técnicas presentes en el mercado. Nos estamos refiriendo a las pastillas ricas en betacaroteno, aceites naturales y antioxidantes, que neutralizan los radicales libres y estimulan la protección natural de la piel, activando desde el interior las defensas de la piel, intensificando el bronceado y evitando las quemaduras. Sin embargo, sus propiedades no pueden hacer que te confíes. Su acción no se realiza de forma automática, tu piel necesita tiempo para activar sus defensas y para producir melanina, que es la pantalla protectora natural. Por eso, es conveniente que te las comiences a tomar unos días antes de exponerte al sol. Además, es importante que tengas en cuenta que aunque las pastillas aumentan en un 20% aproximadamente la resistencia de la piel al sol, no protegen las quemaduras, por lo que es indispensable que uses al mismo tiempo una crema protectora adecuada a tu tipo de piel. Entre todas las opciones posibles puedes escoger entre las siguientes opciones:
• Galenic
• Inneov solar
• Theavit solar
• Arkosol
• Heliocare
• Biosolar de Bioclinic
• Aquibronz, de Aquilea
• Heliobronze, de Maria Galland
• Vitalis, de Tongin
• Tan Optimizer, de Imedeen
• E’lifexir Pres-Solar, de Bodysun
• Sunsublim, de Laboratoire Physciene